Carta a la Procuradora Ilva Myriam Hoyos en relación con familias de parejas del mismo sexo



Encuentro con Ilva Myriam Hoyos





























Washington, District of Columbia
Estados Unidos


8 de abril de 2013

Doctora
ILVA MYRIAM HOYOS CASTAÑEDA
Procuradora Delegada para la Defensa de los Derechos de la Infancia, Familia y Adolescencia
E.        S.         D.       

Referencia: comunicación sobre el rol de la Procuraduría Delegada en relación con familias conformadas por parejas del mismo sexo y protección de la infancia y personas LGBT adolescentes.


Doctora Hoyos reciba un cordial saludo,

El pasado 14 de marzo en las instalaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, después de la audiencia sobre defensores de derechos sexuales y reproductivos, me acerqué a conversar con usted y le planteé mi preocupación por la falta de acción de su Procuraduría Delegada sobre los derechos de las familias conformadas por parejas del mismo sexo. De forma atenta me invitó a su oficina para conversar sobre el asunto. Como le manifesté, no podía aceptar la invitación porque actualmente estudio una maestría en derecho en los Estados Unidos. Para continuar nuestra comunicación entre ciudadano y funcionaria pública decidí escribir esta carta y hacerle algunas solicitudes formales.  

La Procuraduría General de la Nación es una institución que debe defender los derechos humanos de todos los colombianos, entre quienes nos encontramos gays, lesbianas, bisexuales, transgeneristas e intersexuales (LGBTI). La Procuraduría no es propiedad de ninguna persona, partido político, ni ideología. Por esa razón me acerqué a usted como funcionaria pública para plantearle mi genuina preocupación sobre la actuación de la Procuraduría Delegada y la Procuraduría General.

Con mucho respeto quiero manifestarle que no sentimos que su Procuraduría Delegada defienda nuestras familias, parejas e hijos; por el contrario, siempre que sabemos que usted o su despacho van participar institucionalmente en discusiones sobre nuestros derechos sentimos miedo, preocupación, ansiedad y mucha infelicidad. De hecho, sus actuaciones en los últimos años frente a nuestras familias son contrarias a nuestra intimidad y honra familiar.

Señora Procuradora, la garantía de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales,  transgeneristas e intersexuales no es una discusión ideológica ni personal. No es cierto, como lo plantea el señor Procurador, que se trate de una nueva inquisición contra ustedes. En nuestra memoria y en nuestra cotidianidad está claro lo que significa la persecución por la orientación sexual y la identidad de género. La semana anterior a su visita a Washington, en Barrancabermeja un grupo armado ilegal no identificado amenazó a la comunidad en un panfleto que se declara como "Ejército Anti-restitución, Anti-guerrilla, Anti-movimientos gays, Anti-Defensores de derechos (camuflaje de guerrilla) Anti-sindicalistas, Anti-feministas, Anti-víctimas".

Ese mismo mes conmemoramos la muerte de nuestro gran amigo y activista LGBT Álvaro Miguel Rivera, quien fue violado, torturado y asesinado en su casa en Cali. Personalmente he sentido la discriminación en mi casa, en la calle y  por el Estado. He llorado con algunos de mis amigos por situaciones de discriminación y violencia. He investigado durante años sobre las violaciones de derechos a la población LGBT y he litigado con pasión por los derechos fundamentales. Nosotros mejor que nadie sabemos lo que significa la inquisición moral y la persecución.

Doctora Hoyos, este debate no es un juego político, ni una cruzada del bien contra el mal, ni viceversa. Es una discusión sobre la dignidad humana de todas y todos sin discriminación. Respeto su opinión y sus convicciones, sin embargo, no creo que sea transparente imponerlas a través de la institucionalidad a costa de la infelicidad de nuestras familias.

Tengo que reconocer con humildad que en el desarrollo de mi activismo por los derechos no siempre he sido respetuoso hacía usted, lo cual fue un error para el desarrollo del diálogo. Conocerla personalmente me ayudó a recordar el valor político de rectificar y enmendar el camino. Sin embargo, mis expresiones se hicieron en el marco de su trabajo como funcionaria o personaje público y por el desarrollo de sus funciones y sus ideas.

Muchos de mis colegas consideran que esta comunicación con usted es inútil, porque nada la va a hacer cambiar de opinión. Sin embargo, soy un santandereano terco y no quiero perder la esperanza en la construcción de la paz y la convivencia. Con toda sinceridad quiero manifestarle que la Procuraduría debe corregir el camino que ha tomado sobre los derechos LGBT. Esta pugnacidad contra nuestros derechos no es buena para nuestras familias e hijos, ni para la sociedad, ni para las instituciones, ni mucho menos para la vigencia de la Constitución.

Tengo 30 años y sólo he conocido un país en guerra. Doctora Hoyos, no quiero vivir luchando eternamente por mi igualdad y libertad. Quiero poder vivir tranquilo en mi país y fundar una familia como cualquier otro colombiano. Quisiera poder ser su vecino sin que usted ni yo nos tengamos miedo recíproco. Que mis hijos pudieran estudiar con los suyos sin odiarse. Quisiera tener instituciones que protegieran tanto a los católicos como a los ateos. Quisiera tener una constitución para todos sin importar nuestras diferencias. Quisiera ser un ciudadano como usted, con la misma dignidad y los mismos derechos.

Es inusual hacer una reflexión en una comunicación con una funcionaria pública, pero las circunstancias actuales me obligan a salirme de las formas burocráticas de la comunicación con el Estado. Espero entienda esta reflexión como un llamado a la democracia y como un desarrollo del artículo 22 de la Constitución.

Según la sentencia C-577 de 2011 y la sentencia T-716 del mismo año, las parejas del mismo sexo conformamos una familia. La Procuraduría General interpuso solicitudes de nulidad a ambas decisiones judiciales porque está en desacuerdo con esa decisión jurisprudencial, que constituye cosa juzgada. La Corte Constitucional en el Auto 022 de 2013 negó la solicitud de nulidad de la sentencia T-716 de 2011, y dijo sobre la Procuraduría:

“En contrario, la Sala encuentra que el reclamo del señor Procurador General de la Nación está realmente fundado en su disconformidad sustantiva con las conclusiones a las que ha arribado la Corte Constitucional respecto del contenido y alcance de los derechos de las parejas del mismo sexo, entre ellos el de conformar una familia, en tanto comunidad de vida estable y singular, y el de  recibir la protección que la Carta Política prescribe para estas uniones humanas. No de otra manera puede comprenderse que en la solicitud de nulidad de la referencia se señale que una de las razones que motivan la nulidad del fallo atacado es la ausencia de una instancia para “impugnar judicialmente” las sentencias de la Corte, en particular la decisión C-577/11.

Esta clase de cuestionamientos no son de recibo, puesto que se oponen a la cosa juzgada constitucional, que en los términos del artículo 243 C.P. cobija a todos los ciudadanos.  Este mandato, a su vez, es particularmente exigible al señor Procurador General, quien tiene la función constitucional de vigilar el cumplimiento de la Carta, las leyes, las decisiones judiciales y los actos administrativos (Art. 277-1 C.P.).  Las sentencias que adopta la Corte Constitucional son decisiones judiciales cuyo cumplimiento la Carta encomienda, entre otras autoridades, al Ministerio Público.  A su vez, la definición del contenido y alcance de las normas superiores, en general, y de los derechos fundamentales, en particular, es una función pública que la Constitución ha adscrito a esta Corporación, de forma prevalente y vinculante.  En tal sentido, las posiciones de otros órganos del Estado que cuestionen los fundamentos de estos fallos, son plenamente admisibles dentro del debate jurídico propio de una sociedad democrática, pero carecen de valor normativo, y menos pueden servir de base para impugnar, a través de la solicitud de nulidad, las sentencias que adopta la Corte”.

Señora Procuradora, el debate judicial sobre las familias conformadas por parejas del mismo sexo está cerrado por efecto del auto de la Corte Constitucional que niega la nulidad de la sentencia T-716 de 2011. Por lo tanto le solicito respetuosamente que su Procuraduría Delegada asuma la protección de las familias conformadas por parejas del mismo sexo y sus hijos. Para ello le solicito que realice las adecuaciones normativas e institucionales necesarias. En desarrollo de lo anterior, le solicito que exprese públicamente su acatamiento del precedente judicial sobre la protección de los derechos de las familias conformadas por parejas del mismo sexo y sus hijos.

En caso que usted considere que el debate judicial no se encuentra cerrado, por efecto de la solicitud de nulidad que la Procuraduría General presentó contra la sentencia C-577 de 2011, le solicito que indique detalladamente las razones jurídicas para este criterio jurídico.

En el mismo sentido y teniendo en cuenta el marco de sus funciones en la Procuraduría Delegada, le solicito que incluya dentro de su trabajo a los niños y adolescentes lesbianas, gays, bisexuales, transgeneristas e intersexuales, o que manifiestan opciones sexuales y de género distintas a las mayoritarias. Esta población es invisible y sufre violaciones de derechos humanos en su casa, en el colegio y en la calle. La Procuraduría Delegada no puede ser insensible ante el dolor y las violaciones de derechos humanos de estos niños.

En resumen mis solicitudes son las siguientes:

1. Le solicito me informe cuáles son las actuaciones de la Procuraduría Delegada ha realizado con relación a las familias conformadas por las parejas del mismo sexo. En caso que no lo haya hecho, explique por qué ello ha ocurrido así. Además, le pido realizar las adecuaciones normativas e institucionales pertinentes para que las Procuraduría Delegada incluya a estas familias en su plan de acción y en cada una de las actividades que realice.

2. En caso que niegue mi petición anterior teniendo como fundamento el argumento de la solicitud de nulidad de la sentencia C-577 de 2011, por favor explique detalladamente los argumentos jurídicos que permiten esa desprotección, en especial de aquellas familias en que tengan hijos e hijas.

3. Le solicito incluir dentro de su trabajo de la Procuraduría Delegada a los niños y adolescentes lesbianas, gays, bisexuales, transgeneristas e intersexuales o que manifiestan opciones sexuales y de género distintas a las mayoritarias. En particular en relación a la violencia intrafamiliar, la violencia en las escuelas y agresiones por partes de terceros.

En ánimo de darle transparencia a nuestra comunicación, me permitiré publicar esta comunicación en mi blog y enviarle una copia al Magistrado Jorge Iván Palacio, presidente de la Corte Constitucional, al señor Vicepresidente de la República, al Ministro del Interior Fernando Carrillo y a la Comisionada Tracy Robinson, encargada de la Unidad de los derechos de la población LGBTI de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Si usted lo considera pertinente, también publicaría su respuesta.

Teniendo en cuenta que vivo fuera del país y para facilitar la respuesta a esta comunicación, puede ser enviada a mi correo electrónico malbarracin@gmail.com 

Cordial saludo,

Mauricio Albarracín Caballero
Estudiante Maestría en Derecho - American University Washington College of Law
Becario Fulbright


Con copia:      Magistrado Jorge Iván Palacio, presidente de la Corte Constitucional
                       Vicepresidente de la República Angelino Garzón
Ministro del Interior Fernando Carrillo
Comisionada Tracy Robinson, encargada de la Unidad de los derechos de la población LGBTI de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Comentarios

DAVID QUINTERO. dijo…
Bueno, primero que todo lo quiero felicitar por hacer público este blog, dado que es bastante útil e importante Y sobre todo, es un ejemplo a seguir para defender los derechos HUMANOS, olvidémonos de etiquetas de gay, bi, trans, lesbiana, bla bla bla bla bla... aunque por obvias razones no hay más remedio que catalogar así algunas personas con sus respectivas preferencias sexuales en esta sociedad prejuiciosa, machista y fundamentalista... Pero claro!! si estamos en el país del sagrado corazón.
Independientemente de las decisiones que se tomen en la procuraduría u otra instancia política en cuanto a los derechos de la numerosa comunidad lgbt, Hay que seguir velando por los derechos humanos! persistir y nunca decaer. No dar un paso atrás y siempre guerrero ser!

David Quintero G.
Unknown dijo…
Mal. Escribieron este artículo como si las uniones entre parejas del mismo sexo fuera una verdad objetiva. Hagan el debate jurídico, pero no lo exijan con la premisa de que 'sí' o'sí' los homosexuales deben casarse o adoptar niños.

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