Votaré por Mockus para derrotar a Santos, pero no estoy feliz




























Votaré por Mockus para derrotar a Santos, pero no estoy feliz
. De esta forma quiero sintetizar mi voto en una de las elecciones más difíciles de las que he presenciado desde 1998. Hace cuatro años era fácil votar y no tenía ninguna duda, lo hice por Carlos Gaviria quien me generaba confianza, era un candidato alineado con mis principios políticos y además era la opción contra Uribe más clara electoralmente.

Hoy las cosas son más difíciles. Al iniciar la campaña me decidí por votar por aquel candidato que logrará sacar la extrema derecha de la Casa de Nariño, incluso si no se trataba de un candidato que me gustara tanto. A medida que las elecciones internas se dieron las opciones se fueron aclarando. Decidí no votar por Gustavo Petro desde que voto por el Procurador, y luego por sus diletantes y arrogantes justificaciones. Para rematar el Polo empezó a mostrar la faceta que será su perdición: la corrupción en la administración de Bogotá. Los sueños de la izquierda democrática unida son eclipsados por la administración de Bogotá corrupta, torpe, ineficiente e incoherente.

Por ello decidí en las elecciones parlamentarias votar por el Partido Verde (Cámara de Bogotá y consulta) y el Partido Liberal (Felipe Zuleta para el senado), y dejar de votar por el Polo. Cuando ganó Antanas Mockus en la consulta verde decidí que podría ser una buena opción aunque tenía dudas sobre apoyar también a Rafael Pardo.

Pero por los lados del Partido Liberal la cosa siempre ha estado mal, y aunque Pardo es un candidato honorable y serio, su partido se ha robado el gobierno central y las regiones (incluyendo Santander de donde vengo) desde hace décadas. La estocada final para no votar por Pardo fue la selección de vicepresidente y su enredo con Arleth Casado.

Así inicie la campaña apoyando a Mockus porque considero que es un candidato honesto y con capacidad de generar transformaciones políticas. Luego vino su alianza con Fajardo, la cual me ayudo a reforzar la idea de votar por un equipo que había construido ciudades mejores y esto puede ocurrir también en el país. Luego la ola verde generó un importante impacto emocional en mí. Contrario a lo que muchas personas piensan creo que las emociones y los símbolos tienen gran relevancia en la política, y no se puede imaginar un ser político sin estas facetas tan profundamente humanas.

De hecho me vinculé un poco más con la campaña y con un grupo de amigos y activistas ayudamos a generar algunas propuestas concretas sobre los derechos de la población LGBT, especialmente tratando de hacer compatible los programas de Gobierno de Compromiso Ciudadano y el Partido Verde. Luego también ayudamos en la respuesta de un cuestionario que envío la organización Colombia Diversa para los candidatos presidenciales. Hicimos un trabajo honesto, progresista y ajustado a la Constitución para buscar propuestas viables para un posible gobierno de Mockus-Fajardo.

Luego vino la comedia de las equivocaciones de Mockus. La primera que me sorprendió fueron sus comentarios sobre el Polo. Nunca los rectificó ni pudo entender porque fue tan doloroso para la izquierda democrática el señalamiento que él hizo. Los símbolos de Mockus sirven para promover sus ideas, pero sus equivocaciones también son símbolos de que movilizan a sus seguidores y crean significados sociales.

Luego apareció el cardenal más obtuso y ultramontano, Pedro Rubiano, quien le dio el guiño a Mockus al darle el sello de calidad católico. Esto ocurrió al finalizar el Tedeum del Procurador mientras un grupo de activistas protestábamos contra las misas pagadas con recursos públicos para la conmemoración de un acto civil. Para completar este cuadro Mockus unió lo sagrado de la plata pública con la iglesia católica, al proponer la bendición de los bóvedas del Banco de la República con un cura. ¿Dónde quedo entonces la separación de la iglesia y el Estado establecida en la Constitución?

Después vino el combo de tonterías en el debate de NTN 24: la justificación del uso del glifosato para erradicar cultivos de matas de coca. Esta respuesta desconoce el fracaso de la política y atenta contra el medio ambiente protegido por la Constitución. Seguía el debate y vino la peor tontería de la noche: decir que el salario de un médico es el equivalente a dos salarios mínimos y que si podría pagar menos mejor! Y qué pasó con los fundamentos constitucionales del salario: “remuneración mínima vital y móvil, proporcional a la cantidad y calidad de trabajo” (art. 53 C.P.). Estas respuestas revelan que la Constitución que Mockus defiende es una Constitución muy distinta a la que cualquiera puede leer.

Las respuestas sobre el matrimonio y la adopción han sido ambiguas, malas y no se ajustan a lo que dice el programa de gobierno, ni lo que hace su equipo de trabajo. Voy a hacer un recuento exhaustivo del comportamiento del candidato Mockus sobre este tema:

- En 2006 estuvo a favor del matrimonio entre parejas del mismo sexo.

- En marzo 2010 el partido verde no tenía una propuesta concreta sobre el tema del matrimonio ni la adopción. Tampoco lo tenía ningún partido político (ver entrada del blog anterior).

- En abril del 2010 se consolida una propuesta interna y de fusión entre las campañas que sirve como insumo para el programa de gobierno sobre este tema y se propuso realizar “una política pública nacional de cultura ciudadana para la diversidad sexual, que incluya medidas afirmativas para garantizar la equidad y lograr la igualdad”, con varios contenidos y líneas de acción.

- En mayo de 2010 se realiza la presentación del programa de Mujeres y géneros de la campaña en el Teatro el Arlequín de la ciudad de Bogotá, donde se le hace una pregunta a la campaña sobre este tema. Mockus prefirió que Lucho Garzón y Sergio Fajardo contestaran la pregunta, y ellos contaron su experiencia en Bogotá y Medellín respectivamente e hicieron algunas propuestas bastante vagas, aunque buenas.

- En mayo de 2010 Mockus responde al periódico ADN que está a favor de la adopción de las parejas del mismo sexo.

- El 18 de mayo de 2010, en el debate de NTN24, el candidato responde frente al matrimonio gay que la Corte Constitucional debe decidir, y ante la replica de la periodista Juanita León “¿esta o no de acuerdo?”, el respondió “más si que no”.

- Esta misma semana la campaña de Mockus-Fajardo hizo llegar a la organización Colombia Diversa un documento en el cual afirma que esta a favor del matrimonio, la adopción y la garantía plena de los derechos de las personas LGBT.

- El 22 de mayo de 2010, en el programa de televisión “Claramente” del canal RCN, su respuesta ante este cuestionamiento fue más o menos la siguiente según mi interpretación sintética: (i) es un tema que divide a las sociedades; (ii) debe ser decidido por la Corte Constitucional; (iii) es indispensable que existan cambios sociales; (iv) las organizaciones de homosexuales deben seguir reclamando y peleando por esos derechos. Finalmente, dijo algo que realmente me enfureció: “esos temas no son tan importantes frente a otros como la corrupción”. Su interpretación del problema fue tibia y nada consecuente con la constitución, ni con su propio programa y declaraciones escritas.

Esto último demuestra que es una persona que no entiende las desigualdades y discriminaciones contra la población LGBT en Colombia, y por ello lo considera un tema poco importante. La Constitución garantiza el derecho a la igualdad sin ninguna discriminación, ¿este es el tema menos importante del cuál nos habla Mockus? Insisto: Mockus tiene una Constitución imaginada, que dista de la existente. La “Constitución de Mockus” es flexible en materia ambiental, laboral, de igualdad y de respeto a la oposición. No me gusta la flexibilidad constitucional que olvida que la igualdad es un pilar constitucional ineludible y la tarea urgente de un gobierno.

La formula Mockus – Fajardo del Partido Verde es honesta y quiere luchar contra la corrupción, le apuesta a la legalidad democrática, pretende fortalecer la educación, garantizará la institucionalidad, apoyará a los jueces y en general creo que tendrá un gran equipo en el gobierno. Pero no por ello deben obviarse ni perdonarse los errores políticos y los desafueros electorales, especialmente aquellos que se relacionan con los derechos de las personas y con la aplicación de la Constitución de 1991, y no la imaginada por Mockus.

Como dice mi amiga Elizabeth Castillo: el enemigo está en otra parte y no hay que dar muchas vueltas para saber que en estas elecciones nos jugamos el fin de la “era de la picardía” y de los falsos positivos. Santos me asusta, me preocupa y un posible gobierno suyo será desastroso para el país. Su misión es garantizar la impunidad, favorecer a los ricos y corruptos, y continuar con un modelo presidencial “del fin justifica los medios”. Votaré por la derecha decente para derrotar a la derecha pícara. Votaré por Mockus para derrotar a Santos, pero no estoy feliz. Votaré por el menos peor (según mi criterio) y no por el mejor, porque en estas elecciones es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja, a encontrar un candidato que no tenga “mácula”.

En otras palabras, voy por el clásico voto útil. Petro y Pardo me parecen buenas opciones en primera vuelta y lo más importante: creo que sus electores son muy valiosos y valientes, a pesar de mis objeciones personales a cada candidato.

Y por supuesto si Mockus realiza actos contrarios a la Constitución, no dudaré en darle lo que se merece: juntarme con aquellos que le estén haciendo una buena oposición.

A mis amigos todos los colores los colores, en especial a los verdes, quiero invitarlos a considerar que votar por alguien no significa acepta y justificar todo lo que dice y hace el candidato. Apoyar un candidato no significa la imposibilidad de crítica y autocrítica. Votar por alguien no es un acto de fe, es un acto de ciudadanía que no se agota el 30 de mayo, por el contrario continuará todos los días.

Comentarios

Él Loco dijo…
Esperemos entonces que, llegado el caso, el desenlace esperado no sea una victoria pírrica
Muy interesante su articulo, definitivamente votare por petro hay que ser consecuentes con un partido que se la ha jugado por el sector LGBT, mockus es ambivalente incoherente, y poco claro, los demás candidatos ni hablar.
Luz María dijo…
Por qué no votar por Mockus en segunda vuelta y en la primera por el candidato -y el partido- por el cual tengas menos reparos?
Oscar Alonso dijo…
Estoy de acuerdo, en primera vuelta hay que votar por el candidato que creamos la mejor opción (en mi caso Petro). Y en segunda vuelta hay que hacerle contrapeso a Santos, sea con quien sea.

Puede ser que Petro haya tenido sus equivocaciones y la administracion de Samuel Moreno le haya dado un duro golpe a la imagen del polo. Pero la propuesta de Petro es coherente y estructurada, dos cosas que no veo en la de Mockus.
Robinson dijo…
Mauricio como ya sabe yo tampoco estoy feliz con su voto. En primer lugar porque aunque comparto su caracterización de Mockus creo que se queda corta en su compromiso con el modelo uribista y también me parece generosa con Fajardo cuya administración generó profundas críticas del movimiento de Derechos Humanos de la ciudad. Por otra parte entiendo su malestar con algunas prácticas asociadas a personalidades del POLO pero creo que es injusto olvidar el papel que el partido ha jugado en la denuncia de los abusos del gobierno de Álvaro Uribe Vélez y los aportes que su oposición ha brindado a la maltrecha democracia colombiana. Por ello, que considero hoy lo fundamental nuevamente lo invito a votar por la fórmula del PDA, para que su voto se una a los que creemos que el país necesita de una oposición fuerte en caso de que no ganemos y el POLO continúe con esta tarea en el gobierno de Mockus o Santos.

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