Ayer la carrera séptima en Bogotá se lleno de alegría política. Como dijera un líder estudiantil: con las marchas estudiantiles las calles de Bogotá se inundaron de dignidad. Con la marcha de las putas*, las calles cachacas se inundaron de libertad. Para la sociedad colombiana, una marcha con cuerpos desnudos clamando libertad y respeto es una gran revolución. Lo grande de esta movilización fue el poder del gesto político. Durante la marcha me sentí en unos nuevos años setenta, donde el cuerpo era tan importante como la justicia social, donde el desnudo era coherente con la capucha. "Placer anal contra el capital", resume un nuevo pensamiento radical de izquierda.
La confluencia por la libertad que se tomó las calles fue emocionante: desde Anonymous hasta Florence Thomas, pasando por anarquistas, feministas, estudiantes universitarios, activistas LGBT, activistas queer, ONG´s, mujeres de todas las edades, hombres jóvenes, algunas trabajadoras sexuales y uno que otro político. Una revolución liderada por mujeres para el beneficio de todos.
Los cuerpos revolucionarios estaban acompañados por el frenesí musical del toque lésbico. Una gran orgía de ideologías unidas por la soberanía corporal. Donde la diversión fue la mejor acompañante de la revolución. Colombia es un país de pocas revoluciones, de radicales escasos (casi todos de derecha) y profundamente conservador en cuerpo y alma. En ese mismo país, la alegría política se tomó las calles bogotanas: la de los cuerpos revolucionarios que nos invitaron a ser putamente libres. Ojalá la misma alegría inundara nuestra vida cotidiana.
*La "Marcha de las Putas" es un movimiento que surge en Canadá en abril de 2011, a raíz de las declaraciones que diera el policía Michael Sanguinetti durante una conferencia sobre seguridad ciudadana en la Osgoode Hall Law School de Toronto, donde aseguró que “las mujeres deben evitar vestirse como “putas” para no ser víctimas de violencia sexual”. The "Slutwalk" (como se denominó la primera marcha) es una denuncia pública en contra de todas las formas de violencia hacia las mujeres y de la estructura social e institucional que la reproduce y la justifica. Este movimiento ha recorrido hasta el momento más de 60 países.
Comentarios
No creo que sea del todo frustrante. Lo importante es entender que existen diversas versiones del mundo y que cada uno es libre de promoverla. Por eso el liberalismo es exitoso porque todos podemos vivir juntos. A esta protesta salen desde neoliberales hasta comunistas, pero todos juntos.
Es bueno que la izquierda reconozca el cuerpo, así como los liberales lo hemos hecho. Un saludo
Muchos promotores de los derechos de la población LGBT en Colombia son liberales y no necesariamente de izquierda.
Las personas que defienden las libertades son de distintas ideologías, incluso personas de origen conservador. Defender las libertades individuales es la gran herencia del liberalismo para todas las doctrinas.
Un saludo,
Mauricio