Ordóñez seguirá y nosotros también

Keith Haring. Foto Malbarracin
El 3 de diciembre de 2008 les escribí un enérgico correo a mis más amigos más cercanos del activismo, que se titulaba: “Líder homofobico, fundamentalista y enemigo de la libertad será nuevo Procurador”. 

Iniciaba mi correo electrónico: “Un ciclo conservador se está fortaleciendo en las instituciones. La elección casi segura de Alejandro Ordoñez Maldonado en la Procuraduría General de la Nación es muy preocupante”. 

Luego les contaba parte del prontuario que la opinión pública ya conoce: Ordóñez perteneció (¿pertenece?) a la organización tradición, familia y propiedad, que era enemigo de los derechos de las mujeres, de la población LGBT, de la libertad de expresión (caso Soho) y de la dosis personal. 

Además, escribía, era enemigo de la inteligencia que con una mano quemaba libros en la Biblioteca Pública Gabriel Turbay en Bucaramanga y con la otra escribía un libro sobre el artículo 16 de la Constitución llamado “el libre desarrollo de la animalidad”.

Terminaba mi correo de esta manera: “Nos esperan cuatro años de oscuridad en la Procuraduría, o en otras palabras, cuatro de años de activismo y defensa de nuestros derechos”.

Hoy 27 de noviembre de 2012, casi cuatro años después, fue reelegido Alejandro Ordóñez. Soy cuatro años más viejo y también tengo la experiencia para decir que a pesar de Ordóñez hemos avanzado en nuestros derechos en los últimos cuatro años. 

El Procurador ha fallado respecto a los derechos LGBT, como ha fallado en casi todo. Hemos logrado el reconocimiento de más derechos (parejas, familias, expresión de afecto en público, donación de sangre, identidad de género), nuestras familias tienen amparo constitucional y nuestro movimiento está más vivo que nunca. De hecho, algunos hicieron el acto histórico de besarse hoy en el Congreso frente a Rafael Núñez. Espero que estos próximos cuatros años logremos el derecho al matrimonio y a la adopción.

Ordóñez seguirá desde la Procuraduría queriendo poner palos en la rueda de la Constitución. Pero al final del día, nuestra carreta es impulsada por más gays, lesbianas, bisexuales y transgeneristas. Cada vez somos más, estamos más orgullosos y somos más felices. 

También se unen a nosotros cada vez más ciudadanas y ciudadanos que creen, como nosotros, en la igualdad y la libertad. Nuestras familias, amigas y amigos nos apoyan y nos quieren. Nos sentimos acompañados. Nunca, como hoy, habíamos tenido tantos defensores.  

El Procurador es una desgracia para nuestros derechos. Pero somos más grandes que este hombre pequeñito, sepulcro blanqueado, camandulero hipócrita. No es momento para desanimarse, hoy no debe ser un día sórdido o lúgubre. 

Hagamos de este día uno lúbrico, porque los días y los tiempos son lo que la gente hace con ellos:
Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,

la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
Nos esperan cuatro años de oscuridad en la Procuraduría, o en otras palabras, cuatro años más de amor, sexo y activismo por nuestros derechos. Al final, derrotaremos a Ordóñez y a los moribundos hombres pequeñitos.

Comentarios

Muy buen escrito Mauricio
angelical dijo…
Hermoso e inspirador !! Tantas cosas buenas pasaron en estos 4 años??? "Hemos logrado el reconocimiento de más derechos (parejas, familias, expresión de afecto en público, donación de sangre, identidad de género), nuestras familias tienen amparo constitucional y nuestro movimiento está más vivo que nunca" Vamos por lo que falta, y lo más importante por ser felices trabajándolo!

Entradas populares